El fantasma de la transparencia. A propósito de la arquitectura de cristal en Walter Benjamin y Mies van der Rohe

La idea de que el arte es capaz de incidir en la vida de los hombres hasta reconstituir su colectivo fue una constante en la época de las vanguardias posteriores al fin de la Primera Guerra Mundial. Walter Benjamin desarrolló ese pensamiento en relación puntual con la arquitectura de cristal, y lo hizo con la convicción de que «cambiará por completo al ser humano». A este respecto es bien conocida su apuesta por la transparencia, no sólo como valor estético sino político. Sin embargo, tal apuesta ha dado lugar a una serie de equívocos desde la negación misma del aura en las cosas de cristal: «el cristal es el enemigo del misterio –decía–, y lo es también de la propiedad».
En tiempos del panóptico total, tiempos en los que vivimos de algún modo en esa «casa de cristal» que Benjamin tuvo como virtud revolucionaria, los problemas que trató de resolver cobran una urgencia renovada. En este caso, nuestra propuesta es volver a ellos desde los planteamientos de Mies van der Rohe, pues en su arquitectura el cristal, como decía Massimo Cacciari, «se presenta como fantasma de sí mismo». Es esa cualidad fantasmática de lo transparente lo aquí nos proponemos interrogar.